Cambio de clase y recuperaciones
Un alumno del grupo de los martes a las 19:00 avisa de que esta semana no puede. Sin software, eso son dos o tres mensajes de WhatsApp: él te escribe, tú miras qué hueco hay, le confirmas, y apuntas en algún sitio que le debes una clase.
Con Bonsai, el alumno cancela desde la app y se apunta él mismo a otra sesión con plaza libre. No te consulta y no tienes que apuntar nada.
La parte importante es que tú decides cuántos cambios o recuperaciones puede hacer cada alumno. Esa es la diferencia entre una política clara y el «bueno, por esta vez vale» que acaba descuadrando los grupos: si tu norma es que se pueden recuperar dos clases al mes, el sistema la aplica por ti y no tienes que decir que no en persona.
Cuando un alumno libera su plaza, esa plaza queda disponible para el resto y para la lista de espera, así que las clases se mantienen llenas sin que tengas que orquestarlo.











